Durante todo el año y con mayor incidencia en la época de cuaresma y la Semana Santa, niños y familias aprovechan el tiempo libre para volar chichiguas o, como también se les llama, cometas.
Sin embargo, volarlas en zonas pobladas y cerca del tendido eléctrico representa un riesgo importante tanto para las personas como para la continuidad del servicio.
Es por ello que Edesur realiza operativos constantes durante todo el año en su zona de concesión y retira un número significativo de estos objetos. Para tener una idea, solo en el primer trimestre de este 2026, se retiraron unas 221 chichiguas que estaban enredadas en cables del tendido eléctrico.
Las redes eléctricas están expuestas a factores externos, por lo que cualquier objeto que entre en contacto con ellas puede generar consecuencias. En el caso de las chichiguas, al enredarse o tocar las líneas pueden provocar descargas eléctricas y averías que ocasionan interrupciones en el suministro de energía.
Pero, además, los materiales que se emplean para confeccionar las cometas pueden resultar en conductores de electricidad, en ocasiones. Así que, si una chichigua queda atrapada en el tendido eléctrico, es fundamental no intentar retirarla. Jalarla o manipularla puede poner en riesgo tu vida por una posible electrocución.
Sumado al riesgo humano, estas incidencias generan impactos operativos. Cada evento de este tipo implica costos asociados a la corrección de averías y pérdidas por energía no suministrada, lo que afecta la calidad y estabilidad del servicio que reciben los clientes en su comunidad.
Para disfrutar de esta divertida expresión de la cultura de los dominicanos, lo ideal es hacerlo de forma segura, por lo que recomendamos volar chichiguas en espacios abiertos y alejados de las redes eléctricas, como:




Disfruta con responsabilidad, lo más importante es tu vida.
Las conexiones ilegales o la manipulación no autorizada de equipos de medición no solo afectan la calidad del servicio eléctrico, sino que también incrementan el riesgo de averías y representan un peligro para la seguridad de las comunidades.
En el contexto actual, en que la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos naturales siguen siendo una meta pendiente de la agenda global, la forma en que consumimos energía en nuestros hogares juega un papel importante en la estrategia de protección del medioambiente.